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miércoles, 8 de mayo de 2013

Gobernador debe acatar resolución y dejar de robar el agua: Tomás Rojo


Con resolución de Corte quedó sin efecto manifiesto de impacto ambiental



La máxima instancia del Poder Judicial consideró que este grupo de yoremes no acreditaron el carácter de autoridades tradicionales, sin embargo determinó reconocerles el derecho de instar a la autoridad jurisdiccional, en este caso a la Secretaría del Medio ambiente y Recursos Naturales, Semarnat, para que previo a la autorización del proyecto de impacto ambiental del acueducto, deberán otorgar garantía de audiencia a la comunidad yaqui.



José  Luis Jara

Con la resolución que tomó la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el gobernador de Sonora está obligado a parar la construcción del acueducto independencia, por una sencilla razón: quedó sin efecto el manifiesto de impacto ambiental del proyecto y sin este documento básico, no se puede continuar una obra porque no tiene el respaldo legal.
Tomas Rojo y otros compañeros de la comunidad Yoreme de Vícam, estuvieron en la sesión del pleno de la Suprema Corte de Justicia en la ciudad de México. Les quedó claro que esa fue la principal conclusión a la que llegaron con la resolución que tomaron los magistrados, en la que confirmaron la protección de la justicia concedida por el juez 10 de distrito a miembros de la tribu yaqui.
Este grupo de la comunidad interpuso un amparo contra la construcción del Acueducto Independencia, emprendida por el gobernador sonorense Guillermo Padrés, el cual fue sometido a revisión por la suprema corte.
La máxima instancia del Poder Judicial consideró que este grupo de yoremes no acreditaron el carácter de autoridades tradicionales, sin embargo determinó reconocerles el derecho de instar a la autoridad jurisdiccional, en este caso a la Secretaría del Medio ambiente y Recursos Naturales, Semarnat, para que previo a la autorización del proyecto de impacto ambiental del acueducto, deberán otorgar garantía de audiencia a la comunidad yaqui.
Este punto es importante para los yaquis y el resto de comunidades indígenas que enfrenten un problema similar, dijo Tomás Rojo, porque se establece por la suprema corte todo un protocolo para atender a las comunidades originarias
En el pleno de este miércoles, los ministros resolvieron consideraron que la operación del acueducto Independencia sí puede afectar a este grupo originario, principalmente en relación con los derechos de disposición de agua de la presa La Angostura, que por decreto presidencial del 30 de septiembre de 1940, pertenece a la tribu yaqui.
En el pleno se recordó que las personas de esta comunidad pueden disponer cada año agrícola hasta la mitad del caudal que se almacena en esa obra para fines de riego agrícola. Y se autorizó a sus núcleos de población la disposición del recurso en la medida que sus tierras lo requieran.
En el protocolo para atender a la comunidad yaqui, los  ministros de la corte señalaron que no bastaba que la autoridad responsable pusiera el proyecto a disposición del público a través de diversos medios de difusión o la realización de una consulta pública, dada la calidad indígena de la comunidad a la que pertenecen los quejosos.
De acuerdo a lo señalado por el Juzgado 10 de distrito, instancia que concedió el amparo, este protocolo debe hacerse de manera adecuada y a través de sus representantes tradicionales, a fin de respetar sus costumbres y tradiciones.
De acuerdo a la corte, la autoridad competente deberá ponderar los intereses sociales en juego, tanto los afectados como de los beneficiados por la obra, quedando en aptitud de decretar, en la medida de sus facultades, las acciones necesarias para resarcir o aminorar las eventuales afectaciones que deriven de la operatividad del acueducto.
Para Tomás Rojo, esta resolución que beneficia a la comunidad yaqui, va a trascender al resto de las comunidades originarias del país, en virtud de que se estableció un protocolo, donde se deberá respetar los usos y tradiciones de la comunidad indígena, para tratar los problemas relacionados con ellas.
La consecuencia principal de esta resolución de la suprema corte, consideró Rojo, es que el gobierno de Guillermo Padrés debe parar el robo del agua de la presa del Novillo y esperar la sentencia, que se dará en unos diez a 15 días, para reparar el procedimiento.
Tomás Rojo y otros compañeros de la comunidad yoreme de Vícam estuvieron en el pleno de la suprema corte. Celebraron la resolución que tomó y hasta ellos llegaron los comentarios que hizo el secretario de gobierno del estado de Sonora, Roberto Romero, quien señaló que esta resolución no detendrá la obra del acueducto.
Tomás Rojo dijo: las cosas hay que tomarlas de quien viene. No tiene que venir un ministro de la corte a decirle al secretario de gobierno lo que tienen que hacer, porque ellos tienen sus mecanismos  para trabajar.
Lo que tiene que hacer el funcionario y el gobernador Guillermo Padrés  es acatar la ley y parar el robo del agua.
Ahora hay otro panorama con la nueva administración federal, consideró, porque ya no habrá complicidad entre dos gobiernos panistas, como la había entre Guillermo Padrés y Felipe Calderón. 

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